FOTOGRAFIA URBANA Y CALLEJERA

  ¿Cómo se consigue en fotografía convertir algo cotidiano en algo extraordinario o, al menos, en interesante?   Una buena fotografía callejera no se obtiene registrando las idas y venidas de la gente en los espacios públicos. Cualquiera de nosotros podemos capturar una escena urbana, pero para conseguir algo especial, serán necesarios unos conocimientos mínimos, y unas pequeñas gotas de habilidad, sincronización e instinto para disparar en el momento justo, e incluso algo de suerte. Si, algo de suerte, ya que, generalmente, en este tipo de fotografía se trabaja sin añadidos, sin objetivos especiales, sin filtros, sin modelos y sin focos, y el fotógrafo no se esconde detrás de nada.  Cada imagen es un reflejo de su ingenio y su estado mental, de su capacidad para convertir situaciones inocentes y convertirlas en obras extraordinarias combinando creatividad y oportunismo, de su habilidad para leer las situaciones y predecir cuando y como se van a desarrollar.   La mayor parte de los fotógrafos callejeros suelen capturar momentos clave, pero los realmente buenos fotógrafos los matizan con exposiciones bonitas, iluminaciones magníficas y composiciones perfectas, aconsejando siempre mostrar la máxima empatía y sensibilidad con la gente retratada.   Sí, ya sé, es fácil decirlo y escribirlo, pero la realidad es que existe una variable hostilidad hacia la gente que captura con cámaras ( especialmente con réflex ) en lugares públicos, por lo que el “manual del fotógrafo callejero”, diría en alguno de sus puntos que , ante una manifiesta hostilidad al respecto, se evite el contacto con las personas, que se capture y se siga caminando, evitando posibles conversaciones en las que se tenga que recordar el significado de la palabra “público” y la importancia de tener un registro sin censura de lo que acontece en nuestra calle y nuestra sociedad.   Aún así, y como consejo:   – Fotografiar en cualquier sitio público es totalmente legal, pero se debe respetar la privacidad de la gente. – Parar siempre que lo pidan. No se empeñe en fotografiar alguien que se lo ha negado, o invada el espacio personal de la gente, podría considerarse acoso. – No se puede fotografiar la gente dentro de propiedades privadas, aunque usted se halle en un sitio público. – No obstruya la vía pública, la carretera o similares (carril bici, carriles o asfaltos deportivos, etc… con su equipo fotográfico. – Hay algunos edificios sujetos a ciertas medidas y restricciones de seguridad. Asegúrese primero, pero normalmente, está permitido capturar imágenes exteriores de propiedades privadas desde lugares públicos. – Pasearse por vías férreas, aeródromos, aeropuertos y bases militares podría convertirse en un delito grave en algunos países. – La Policía tiene derecho a parar, identificar y cachear a cualquiera, pero no pueden confiscarle el equipo ni borrar las imágenes. (salvo casos y países excepcionalmente “diferentes”)   A pesar de estos inconvenientes, la fotografía urbana y callejera es un género popular que ofrece infinitas posibilidades creativas. Las calles están llenas de escenas confusas y bulliciosas, repletas de elementos, sonidos, colores y olores que avivan los sentidos. Salgamos a la calle y busquemos imágenes únicas que transmitan la esencia del lugar y de las personas que lo ocupan en un momento determinado, que hagan reir o planteen cuestiones sobre el tema mostrado…..Suerte!

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